Idazle vascoak ez daki hatxeak jartzen

Alvaro Bermejo kexu da Renon antolatu duten euskal literaturari buruzko kongresu batera euskaraz idazten duten idazleak baino ez dituztelako gonbidatu. Eta bere kexua adierazteko artikulua idatzi du Diario Vascon, titulua euskaraz jarriz: "Erdera ere emengoa da". Emengoa... au da au, guaiarena egin naia!
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iruzkinak

  1. #1   Hasiera ere bikaina dauka: "nuestras propias instituciones propenden a hacer invisible la lengua mayoritaria en que nos comunicamos"--> Nola demontre egin daiteke "invisible" gehiengoaren hizkuntza? Iparraldean ere, gure euskara entzun eta gaztelania ematen duela esaten digute eta!
    xabidu (e)k bidali du duela 236 egun 10 ordu 43 minutuxabidu
  2. #2   Ez daki edo ez du nahi?

    Nik uste, idazleena, Renokoa eta beste hainbat kontu txiki, aitzakia hutsa direla, hizkuntzaren gaia harrotzeko.

    Titularra hobea da, artikulu guztia baino.

    Baina finean DVren ideologiarekin bat egiten duen artikulua baino ez da. Gipuzkoako egunkari irakurrienaren ideologia, egunero euskaraz ere artikuluak argitaratzen dituen DV hori.

    Vocento taldeko DV.
    gaztelumendi (e)k bidali du duela 236 egun 8 ordu 29 minutugaztelumendi
  3. #3   Atxearen kontua baino larriagoa oraindik "erdera" hemengoa dela esatea da. Erdera, definizioz, beti hangoa da, kanpoan hitz egiten den hizkuntza. Erdara (ez erdera) ezin da bertakoa izan beraz. Erdara txinera, swahilia eta portugesa dira. Beraz berarentzat gaztelera=erdara bada, bere titularran esaten dabilena ukatzen dabil.
    Theklan (e)k bidali du duela 236 egun 7 ordu 47 minutuTheklan
  4. #4   Sentitzen dut, baina Alvaro Bermejok ez du hanka sartu. Niri ere hasiera batean alimaleko astakeria iruditu zait. Baina esaldia, "Erdara ere emengoa da" hori, Koldo Mitxelenarena da, eta bere garaian nonbait halaxe idatzi zuen.
    lakasta (e)k bidali du duela 236 egun 7 ordu 20 minutulakasta
  5. #5   #4 Bai, testuan bertan aipatzen du idazleak esaldi hori Koldo Mitxelenak esandako dela. Albistea bidali duenak ez du titulua baino irakurri antza :-(

    Edozelan ere, ez da hori niretzat behintzat testuko akatsik handiena, gazteleraz idazten dutenenganako biktimismoa askoz tristeago eta artifizialago iruditzen zait.
    kokoteraino (e)k bidali du duela 236 egun 6 ordu 53 minutukokoteraino
  6. #6   Nik artikulu osoa irakurtzeko asmoa neukan, pentsatuz idazle lanaren inguruan jardungo zuela, baina artikuluan egiten duena da, gehien bat, EAEko hezkuntza sistemari egurra ematen saiatu, betiko "diskriminazio" topikoak erabiliz, eta sekulako txapa botaz gainera. Nork irakurri osoa, beharbada bere senideek agoantatuko dute, baina nik ez. Interesgarriena beraz, izenburua, argi gelditu den bezala: hortaz, Bermejo jaunak "emengoa" horrelaxe idazten du, baina ez da ezjakintasunagatik baizik eta erudizioagatik, askok latineko eta grekoko zitak aipatzen dituzten eran, berak euskarazkoa darabil, nahiz eta hizkuntza jakin ez. Eta guk, artaburuok, euskara egunero erabiltzen dugunok, beraren kategoria hori ulertu ez eta berari iseka egiten...!

    Gustatuko litzaidake ikustea Bermejok Renon hango euskaldunekin solasteko zer hizkuntza erabiliko lukeen: euskal herritarren "gehiengoarena"?
    xabidu (e)k bidali du duela 235 egun 13 ordu 7 minutuxabidu
  7. #7   Bermejok ze liburu ote zituen jakiteko bere izena googlen jarri eta... Duela urte batzuk, Bermejok Terry Jones Monty Pythoneko kidearen artikulu bat plagiatu zuen. Gogoan dut kontu hura (kriston zalaparta izan zen), baina ez nintzen idazlearen izenaz oroitzen, eta joño, bera da! Hona hemen originala (Terry Jones, humorista britaniarra) eta kopia (Alvaro Bermejo, idazle vascoa).

    Mi vecino, el señor Johnson, planea algo horrible contra mí

    Terry JONES, MIEMBRO DE MONTY PYTHON

    Estoy entusiasmado con la última razón que da George Bush para bombardear Irak: se le agota la paciencia. ¡A mí me pasa lo mismo! Llevo un tiempo bastante cabreado con el Sr. Johnson, que vive dos puertas más abajo. Bueno: con él y con el Sr. Patel, que regenta la tienda de comida naturista. Los dos me miran mal, y estoy seguro de que el Sr. Johnson planea algo horrible contra mí, aunque aún no he podido descubrir el qué. He estado husmeando su casa para ver qué pretende, pero tiene todo bien escondido. Así es de taimado. En cuanto a Patel, el caso es que sé que en realidad es un asesino en serie.

    He llenado la calle de panfletos explicando a la gente que, si no actuamos primero, nos irá liquidando uno a uno. Algunos de mis vecinos dicen que si tengo pruebas, que vaya a la Policía. ¡Qué ridiculez! La Policía diría que necesitan evidencia de un crimen del que acusar a mis vecinos. Saldrían con interminables sutilezas y objeciones sobre los pros y los contras de un ataque preventivo, y mientras tanto, Johnson estaría finalizando sus planes para cometer actos terribles contra mi persona y Patel estaría matando gente en secreto.

    Ya que soy el único de la calle con un arsenal decente de armas automáticas, me doy cuenta de que es cosa mía mantener la paz. Pero hasta hace poco ha sido algo difícil hacerlo. Ahora, sin embargo, George W. Bush ha dejado claro que todo lo que necesito es que se me agote la paciencia, ¡y ya puedo tirar hacia delante y hacer lo que quiera! Y reconozcámoslo, la política cuidadosamente razonada de Bush con respecto a Irak es la única manera de conseguir la paz y la seguridad internacionales, la única manera segura de parar a los terroristas fundamentalistas suicidas que amenazan a EEUU y al Reino Unido es bombardear algunos países musulmanes que nunca nos han amenazado. ¡Por eso quiero volar el garaje de Johnson y matar a su mujer y sus hijos! ¡Ataquemos primero! Eso le dará una lección. Así nos dejará en paz y dejará de mirarme de esa manera tan absolutamente inaceptable.

    El Sr. Bush deja claro que todo lo que él necesita saber antes de bombardear Irak es que Saddam es un hombre desagradable y que tiene armas de destrucción masiva ­aunque nadie pueda encontrarlas­. Estoy seguro de que tengo la misma justificación para matar a la esposa y a los hijos de Johnson que tiene Bush para bombardear Irak. El deseo a largo plazo del Sr. Bush es hacer del mundo un lugar más seguro, eliminando a los «estados peligrosos» y al «terrorismo». Una intención bien inteligente, porque, ¿cómo diablos sabrá Bush cuándo ha acabado con todos los terroristas? ¿Cuando todos hayan muerto? Pero un terrorista sólo lo es una vez que ha cometido un acto de terror. ¿Qué pasa con los futuros terroristas? Esos son los que realmente hay que eliminar, porque la mayor parte de los terroristas conocidos, como son suicidas, se eliminan ellos solos. ¿Será acaso que el Sr. Bush necesita acabar con los que podrían ser futuros terroristas? ¿No podrá estar seguro de lograr su objetivo hasta que cada fundamentalista islámico esté muerto?

    Tal vez lo único seguro que quepa hacer, según Bush, sea eliminar a todos los musulmanes. Lo mismo pasa en mi calle. Johnson y Patel son sólo la punta del iceberg. Hay docenas de personas en la calle a las que no gusto y que me miran mal. Nadie estará seguro hasta que haya acabado con todos. Mi mujer me dice que a lo mejor estoy yendo demasiado lejos, pero yo le digo que lo único que hago es usar la misma lógica que el Presidente de los Estados Unidos. Con eso le callo la boca. Igual que le ocurre al Sr. Bush, a mí se me ha acabado la paciencia, y si ésa es razón suficiente para el Presidente, también lo es para mí. Le daré a la calle entera dos semanas ­no, diez días­ para que salgan a la luz y entreguen a todos los alienígenas y piratas interplanetarios, a los forajidos galácticos y a los cerebros terroristas interestelares, y si no los entregan de buena gana y dicen «gracias», bombardearé la calle entera.

    ======Hemen plagioa=========

    SE ME ACABA LA PACIENCIA, ÁLVARO BERMEJO

    Y el hecho de que la Real haya perdido su liderazgo, precisamente esta semana, se me impone como la constatación definitiva: está en marcha toda una conspiración global contra el Bien que abarca desde el mundo del fútbol al de la política internacional, pasando por este vecindario, el mío, al que calificar de «enloquecido» sería hacerle un favor. Han de saber que llevo doce años cabreado con el señor Horcajo, que vive en el piso de arriba, por razones que luego les contaré. Con Ivonne, una jovencita adscrita al plan Erasmus, dejé de saludarme desde que le dio por exhibir esa demagógica pegatina de «No a la guerra». Con quien peor me entiendo, sin embargo, es con ese tal Azpilicueta que regenta la tienda ecológica junto al portal, y eso que es constitucionalista, como yo, pero tibio.

    De Horcajo empecé a sospechar cuando se euskaldunizó el apellido y se puso Orkajo, luego se hizo suscriptor del Egunkaria. Aunque tampoco entre ellos se saludan, Azpilicueta tiene mucho en común con él: hace un par de semanas les hice ver que el Plan Ibarretxe -para Euskadi- es idéntico al Plan Aznar -para Irak-, pues ambos han desoído el clamor de la opinión, y, en fin, se me pusieron como basiliscos. De ahí el entusiasmo que me ha producido ver que coincido con la última razón que da Bush para bombardear Bagdad: a él se le agota la paciencia. ¡Qué diré yo!

    Estoy seguro de que Orkajo planea algo horrible contra mí, si bien aún no he podido descubrir qué exactamente. He estado husmeando en su buzón, eso sí, pero todo lo que recibe son cartas de Kutxa donde no descarto que se oculten mensajes cifrados. En cuanto a Azpilicueta, algo me dice que bajo sus trazas de donostiarra exquisito, se oculta un sanguinario asesino en serie. Intenté hacérselo ver a la bella Ivonne, le advertí que si no actuábamos primero -como postula Bush-, Azpilicueta nos iría liquidando uno a uno. Pues bien, la francesita se me puso en plan Chirac y me sugirió que planteara el caso en la junta de vecinos o que fuera a la Policía, qué idiotez, como si esto fuera el Consejo de Seguridad de la ONU. La Policía argumentaría que necesita evidencias, y mientras tanto Orkajo ultimará sus planes para acabar conmigo, mientras que Azpilicueta lo mismo tiene ya media docena de ancianas disueltas en su cuba de ácido.

    Ayer, valiéndome de una llave maestra, me colé en su garaje: de acuerdo, no había cubas de ácido a la vista. ¿Pero qué me dicen de lo que está pasando en Irak? Por un lado, los sicarios de Sadam acceden a destruir sus arsenales de misiles Al Samud, por otro el Parlamento turco niega el paso al ejército norteamericano, los líderes de la Liga Árabe piden más tiempo para los inspectores y, para aplacar al emperador, casualmente ahora y sólo ahora, le ofrecen la cabeza de Jalid Sheik Mohamed, la mano derecha de Bin Laden. Salta a la vista que toda esta estrategia no es sino parte del engaño, como ha dicho Donald Rumsfeld, burdas añagazas para demorar la gran Cruzada contra el Terrorismo.

    De ahí la respuesta de Azpilicueta al detectar mi incursión: en lugar de enfrentarse, me dejó sobre la esterilla un libro -¿Cómo hemos llegado a esto?-, que, en un principio, interpreté como un manual de autoayuda para superar crisis conyugales. Más le valdría vigilar a Orkajo: antes pensaba que era un etarra en potencia, ahora estoy convencido de que se trata de un talibán oculto. Sólo un talibán intentaría ligarse a la francesita con una botella de pacharán, para ocultar así su abstinencia coránica, como esos otros que convirtieron por arte de magia un bidón de ántrax en una caja de Ariel Ultra. El caso es que les sorprendí intimando en el portal. Ella con una camiseta de «No more blood for oil» («No más sangre por petróleo»), él con otra donde podía leerse «El silencio no es cobijo». Encima, provocando.

    En fin, ya que soy el único vecino con un arsenal decente de armas automáticas, me doy perfecta cuenta de recae sobre mí una grave responsabilidad: mantener la paz en solitario. Hasta hace unos días, me vencían los lógicos reparos. Pero desde que sigo las intervenciones de George W. Bush he visto la luz: basta con que se agote mi paciencia. Diga lo que diga el Consejo de Seguridad, sólo he de obedecer a mi instinto para poner en práctica el plan «Golpear y abatir». Ahora bien, llegado a este punto, vuelven las dudas. ¿Por quién empezar? Azpilicueta representa un cáncer local, pero las conexiones de Orkajo pueden llegar hasta la misma Islamabad. Entonces lo prudente sería, de entrada, darle un buen escarmiento al primero para que el segundo se dé por avisado y deje de mirarme de esa manera tan absolutamente inaceptable.

    Así como Bush quiere poner de moda la Guerra Preventiva, yo he descubierto algo genial: la «violencia constructiva». Un ejemplo: En una película de Fritz Lang, un cazador de Baviera se encuentra súbitamente a Hitler en el punto de mira. Duda. Y en el tiempo de duda lo capturan dos agentes de las SS. El personaje de Lang dejó escapar el momento de la violencia constructiva, de la misma manera que, años después, Bill Clinton detuvo un plan para secuestrar a Bin Laden. De haber acabado con Bin Laden entonces, no se hubieran producido los atentados del 11-S, ni la Guerra de Afganistán ni la que viene ahora. Es justo lo que pretendo yo: evitar que mi vecindario se convierta en un remake de Gangs of New York. Además, yo también tengo un plan de paz a la americana para el día después: una vez que acabe con Orkajo y con Azpilicueta, ya estoy pensando en una remodelación para toda la región -me refiero a mi escalera: ofrecería los pisos vacantes a demócratas de toda la vida, mis amigos del club de tiro, por ejemplo, y no pondría obstáculos a la creación, al fin, de un Estado Palestino -en el trastero de Orkajo, vale, pero algo es algo-.

    Sólo me detiene una sospecha que comparto con la descocada Ivonne: las guerras son como cartas de amor. Se escriben sin saber por dónde empezar y se terminan sin saber lo que se ha dicho. Es lo que nos pasa a Bush y a mí: queremos hacer del mundo y de mi vecindario un lugar más seguro. ¿Pero cómo diablos sabremos que hemos acabado nuestra tarea? Después de Irak, para Bush viene Corea del Norte, luego tal vez Libia o Yemen, cualquier país susceptible de albergar demasiados fundamentalistas o de volverse islámico de la noche a la mañana. A mí me sucede algo semejante: el otro día en la tienda de Azpilicueta, advertí las miradas asesinas de tres vegetarianos. Entro en el portal, y casi me doy de bruces con Orkajo, ahora con una camiseta del Ez dok amairu. Por si eso fuera poco: Se abren las puertas del ascensor, y aparece Ivonne ¡con dos subsaharianos!

    Está muy claro que este vecindario es sólo la punta del iceberg: mi calle está llena de gente peligrosa que me mira francamente mal. Pero cuidado: igual que al señor Bush, también a mí se me ha acabado la paciencia, y si ésa es razón suficiente para el presidente también lo es para mí. Digan lo que digan Hans Blix y El Baradei, si el próximo domingo la Real vuelve a perder en Anoeta... En fin, no digo más -esa será la señal. Está en marcha toda una conspiración global contra el Bien que abarca desde el mundo del fútbol al de la política internacional, pasando por este vecindario, el mío
    Amonamantangorri (e)k bidali du duela 234 egun 15 ordu 50 minutuAmonamantangorri
  8. Amonamantangorri (e)k bidali du duela 234 egun 15 ordu 35 minutuAmonamantangorri
  9. #9   Ba bai, aipua K. Mitxelenarena da. Zehatez-mehatz, "Erdara ere hemengoa da, gero!", hatxe eta guzti. dena dela, eta askotxori harrigarria egin bazitzaion ere, errenteriarraren intentzioa oso bestelakoa zen.

    Ohitura aski bitxia da abertzaletasuna eta euskaltzaletasuna egurtu nahi dituztenena, Koldo Mitxelena txitean pitean aipatze hori. Seguraski horretan Jon Juaristi maisuetan maisu izan da. Mitxelenaren beste esaldi "xelebre" bat "ni euskalduna baino lehenago gizakia naiz" izango da, dudarik ez. Dena bere testuingurutik aterata, jakina.

    Haietako asko euskaraz irakurtzeko gai ez direnez ("Vasconicum est -edota Cabtabricum, garai bateko lege zaharrean esateko- non legitur": hona hemen Mitxelenaren beste aipu bat) liburu bat gomendatuko nieke: Erein argitaletxeak "Conversaciones" sailean atera zuen Eugenio Ibarzabalek hari egindako elkarrizketa luze bezain interesgarria. Hartara, Koldo Mitxelena euskaltzalea ez ezik abertzalea ere bazela ikasiko lukete.
    Jurtzixabi (e)k bidali du duela 234 egun 5 ordu 18 minutuJurtzixabi
  10. #10   #4 eta #5: Mitxelenak bere garaian hatxe gabe idatzi izan balu ere (eta #9-k aipatzen duenez ez zen hala izan), ez ditugu alferrik pasa ez-dakit-zenbat-urte euskara batuan idazten, eta klasikoak ere batueraz jarri eta irakurtzen. Erridikulu xamarra iruditzen zait, gaur egungo euskaldunarentzat burla izateaz gain, arau horiek existituko ez balira bezala idaztea. Artikulua beste testuinguru batean kokatuta balego (historia ardatz duen artikulua balitz, kasu) ulertuko nukeen, baina gaia gaur egungoa den neurrian, euskal irakurleari errespetuarengatik bada ere, hatxea jartzea inork ez zuen gaizki hartuko...
    boligorria (e)k bidali du duela 233 egun 17 ordu 45 minutuboligorria
  11. #11   #10 Ados boligorria eta barkatu gaizki esanak, baina esaten dituen tontakeriak ikusita gutxienekoa hatxea jartzea edo ez iruditzen zait. Are gehiago euskal irakurleari, eta euskaldunari orokorrean, egiten dion mespretxua ikusita.
    kokoteraino (e)k bidali du duela 233 egun 15 ordu 37 minutukokoteraino
  12. #12   Edozein modutan ere, Alvaro Bermejo ez da ondo ohartu Renoko kongresuaren gaiaz: "Writers Between Languages: Minority Languages on the Global Scene". Eta noiztik da gaztelania "minority language" bat? Plagio horretaz beste, Bermejo ezaguna da duela urte asko egin zuen beste "jugada" batengatik: bere ipuin bat euskaratu, aurkeztu Donostiako sari inportante batera, eta irabazi zuen, gero esateko jatorrizkoa itzulpen bat zela, demostratuz, antza, gaztelaniazko idazleak euskarazkoak baino hobeak zirela. Gajua...
    inaxioa (e)k bidali du duela 232 egun 1 ordu 31 minutuinaxioa

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